No bailes en mi jardín.



No bailes mas en mi jardín.
No vuelvas a pisar mis rosas.
Solo túmbate en el césped y haz que aparezcan las estrellas.
Solo deja que el rocío te humedezcan los huesos, y sientas la angustia de frío, 

del desenlace final.
No bailes mas en mi jardín
Te estaré observando tras la ventana bebiendo una copa de vino.
No confundas las rosas de las espinas.
Solo haz que aparezcan las estrellas, 
y subas a través de ellas, 
para que me expliques si hay paraíso o infiernos.